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Reciclar la pasta, cómo ahorrar en la cocina

Por algún extraño motivo siempre nos sobra algo de pasta de un día para otro, la pregunta es siempre la misma: ¿la tiro o la aprovecho? Con los tiempos que corren reciclar es siempre una buena idea, pero ¿cómo lo haces en tu casa? La respuesta más unánime es también la más rápida, se saca de la nevera y se recalienta en el micro, sartén u horno, pero con solo una pizca más de esfuerzo y algo de creatividad podemos crear nuevos y deliciosos platos aprovechando los restos del día anterior. A continuación te sugerimos algunas maneras originales para reelaborar tu «pasta del día anterior».

Recetas sorprendentes para tu pasta del «día anterior»
1. Pongamos a prueba nuestra creatividad con esta sorprendente y deliciosa receta en la que transformaremos la pasta en una original tortilla. El primer paso consiste en desmenuzar la pasta y añadir dos o tres huevos batidos, un poco de sal, pimienta, nuez moscada y  queso grana o parmesano rallado, el queso le da un gusto fantástico. Mezclamos bien y ponemos a freír en una sartén antiadherente por ambos lados hasta que se dore. La ventaja es que esta deliciosa tortilla puede comerse tanto fría como caliente.

2. Si nos apetece algo más contundente te presentamos otra manera de reciclar la pasta, indicada sobre todo si nos ha sobrado una buena cantidad. Verás como tampoco requiere de mucho esfuerzo y el resultado te convencerá. Mezclamos la pasta con besamel y queso rallado parmesano, amalgamándola bien, y la colocamos en una bandeja de horno. Podemos echarle un poco de pan rallado por encima o, si preferimos, queso para gratinar. Finalmente se hornea a 180° y se retira cuando el queso o el pan hayan formado una corteza dorada y deliciosa.

 3. Si lo que deseamos es prepara un plato digno de la más alta cocina esta propuesta es la más adecuada pues convertirá nuestra pasta sobrante en una sabrosa quiche o torta salada. La preparación es de nuevo, sencilla, basta con coger una lámina de masa quebrada o tipo brisèe  y disponerla en una bandeja para hornear. Sobre ésta colocamos  nuestra pasta restante y encima de la pasta una sencilla cobertura realizada con dos huevos batidos, sal, pimienta, nata o leche (si deseamos hacerla más ligera). Pintamos con un poco de yema los bordes de la masa y la horneamos a 200° durante unos 15-20 minutos. El resultado te sorprenderá.

Algo que tienes que tener en cuenta es que no toda la pasta es igual, dependerá de la receta con la que haya sido previamente elaborada.

Para una pasta con nata y jamón una buena opción es añadir un chorrito de aceite para separarla bien, cubrirla con un poco de queso rallado y hornearla pocos minutos. Si se trata de una pasta cuatro quesos la mejor sugerencia es cubrirla con nueces trituradas y parmesano rallado. Para aquellas recetas que lleven pescado fresco, no nos engañemos, el mejor consejo que puedo darte es preparar solo la justa el día anterior.

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