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Beneficios de la lactancia

La lactancia materna es el gesto más sano y natural que una madre puede tener con su hijo, pero además de este vínculo tan especial e íntimo, ¿qué otros beneficios de la lactancia existen?

Refuerza el sistema inmunológico
La leche materna es el alimento más indicado desde el punto de vista nutritivo, garantiza el aporte necesario de proteínas, grasas, azúcares, sales minerales y vitaminas. La leche materna garantiza al bebé un arma excepcional contra gérmenes y virus en cada lactancia ya que proporciona al niño sus propios anticuerpos y otros factores de protección como la lactoferrina y la lisozima.

La leche materna también es un alimento muy seguro ya que no provoca intolerancia alimentaria y, modificando su propia fórmula en el transcurso de la jornada, es capaz de satisfacer en cada toma las diversas exigencias del bebé. Por la mañana, por ejemplo, cuando el niño tiene necesidad de energía, es más rico en grasas y proteínas; además, gracias a la casomorfina, sustancia con efecto sedante y analgésico, los niños amamantados tienen un sueño más regular y tranquilo, ¿sabes que además existen algunos trucos para mejorar la leche materna?

Beneficios para la madre
Los beneficios de la lactancia también tienen un impacto positivo en la madre, las madres que amamantan a sus hijos presentan un riesgo menor que otras mujeres de desarrollar cáncer de mama u ovarios y están menos expuestas a sufrir osteoporosis en el futuro. Unido a esto, la succión estimula la producción de oxitocina en la sangre materna, una hormona que favorece las contracciones uterinas, reduciendo el sangrado después del parto. Y no solo eso, debido a que la lactancia implica un consumo considerable de calorías, las madres que amamantan a sus hijos recuperan más rápido su figura, ¿qué más se puede pedir?

El alimento más completo
En la toma, el recién nacido estimula la glándula mamaria y con ello la producción de calostro (una sustancia que contiene inmunoglobulinas, agua, proteínas, grasas y carbohidratos) que refuerza su sistema inmunológico. El bebé puede ser alimentado con leche materna tan a menudo como lo desee, por lo tanto la alimentación no tiene que programarse a una hora fija, además la lactancia puede ser exclusiva, por lo que no es necesario ofrecer al pequeño ningún tipo de sustitutivo como el biberón. La leche materna está compuesta en un 87% por agua así que tampoco sería necesario administrar al bebé otros líquidos. No encontrarás otro alimento más completo que éste. Recuerda que la alimentación debe ser frecuente, respetando durante la noche los mismos intervalos que se mantienen por el día.

La lactancia del bebé puede ser fatigosa, eso es innegable, pero existen a su vez un sinnúmero de beneficios para la madre y el hijo que la compensan.
En primer lugar, refuerza el vínculo entre ambos y favorece un correcto y equilibrado desarrollo físico y mental del niño.
La lactancia materna es práctica, porque el niño puede alimentarse en cualquier momento y lugar.
La lactancia resulta mucho más económica que otras formas de alimentación alternativas.
No es cierto que haya alimentos prohibidos durante la lactancia, en todo caso, solo se debe reducir el consumo de alimentos que podrían dañar a la madre y, como siempre, limitar la ingesta de alcohol. Una última nota con respecto a esto último, no es verdad que la cerveza o el vino tinto aumenten la producción de leche, desechemos mitos absurdos.

Estos son solo algunos de los beneficios de la lactancia, la alternativa más sana y natural para alimentar a tu bebé y una prueba continua de amor y cariño que estrecha el vínculo de unión entre madre e hijo.

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